El significado de "una cabeza repleta" es claro: es una cabeza en la que el saber se ha acumulado, apilado, y no dispone de un principio de selección y de organización que le otorge sentido.
"Una cabeza bien puesta" significa que mucho más importante que acumular el saber es disponer simultáneamente de:
- una aptitud general para plantear y analizar problemas;
- principios organizadores que permitan vincular los saberes y darles sentido.